Oro de Colores; La nueva innovación en Joyería

El grupo Mapre de la Universidad de Anteoquia, Colombia. Invento un proceso para cambiar el color al Oro. “Antioquia es montaña, agua y oro”, dijo el gobernador de Antioquia, Sergio Fajardo, en evento público. Precisamente, el oro, es el metal más conocido, el más pesado, el más maleable y el más dúctil. Por siglos, ha sido símbolo ostentoso de reyes y anhelo de riqueza de personas más pobres.

Sin embargo, su distintivo color dorado, ya no es el único para este metal precioso, aparte del blanco. Esto gracias al Grupo Mapre de la Universidad de Antioquia, que desarrolló una innovadora técnica para darle al oro diferentes tonalidades de manera especial, es decir, sin necesidad de recubrimiento.

Esta técnica, única en el país, inició a finales de 2009 y en 2011 comenzó a dar sus primeros resultados. Actualmente han fabricado gemas preciosas en oro de colores azul (en dos tonalidades), magenta, verde, negro, gris, morado y café.

Jairo Ruiz, coordinador del Grupo Mapre, resalta la importancia de esta innovación en el campo de la joyería. “En Antioquia somos fuertes en oro, pero tenemos carencias en innovación y diseño. Con el oro de colores le damos a la joyería una nueva cara con gemas de gran belleza sin perder la calidad”, dijo.

Este producto se puede utilizar en joyería de alta gama, un nicho especial con un mercado nacional internacional probado por un estudio de factibilidad. Sin embargo, no buscan sustituir otras piedras preciosas sino por el contrario, complementarlas.

De hecho, ya hay prototipos con gemas de oro de colores adornados con otras Piedras Preciosas. De estos, el más costoso, es un anillo con 52 diamantes fabricado con oro amarillo y oro rosado. Está adornado con una gema oscura de oro azul cobalto (casi negro) y está valorado en aproximadamente 10 millones de pesos. Esta pieza fue diseñada por la joyería Intercontinental y ya tiene dueño. “Su alto valor es porque en la aleación hay paladio, que es un elemento muy escaso y difícil de conseguir” explica María Eugenia Carmona, docente y Coordinadora del proyecto.

Para crear cualquiera de estas gemas, se necesitan varios días y consta de cinco pasos. El primero es tener lista la materia prima para obtener las aleaciones necesarias que le darán la tonalidad deseada. Luego, se prepara un horno especial en el que se hace un proceso de fusión.




De allí, se pasa a la solidificación controlada del producto, para luego pasar a la etapa de pulido, pues la gema sale rocosa. Para esto también se necesita un equipo especial. Finalmente, se somete a tratamiento termoquímico de coloración por difusión.

Es importante, aclaró la docente, recalcar que este proceso cambia las propiedades del oro pero no la pureza del mismo. De modo que la gema producida sea de la mejor calidad. Explica, además, que fue un proceso largo y complejo ya que no contaban con un modelo matemático o de diseño, ni tampoco con una condición de frontera. “Fue un proceso de tanteo y error, tardamos casi cuatro años pero pudimos hacerlo”, dice la docente con orgullo.

Aparte del oro de colores, el grupo Mapre también aplicó el proceso de Alta Metalurgia a una categoría llamada Mokume Gane en la que crean metales veteados. “Es muy importante porque con el resultado de la difusión, cada joya es única y nunca se repite el modelo”, agrega Carmona.

Ruiz dice que la respuesta del público ha sido muy positiva en las ferias nacionales e internacionales a las que han ido. “La gente que sabe de joyería fina le ha gustado mucho. Además, realizamos un estudio de factibilidad y los resultados arrojaron que la gente es muy receptiva a estas joyas”, añade.

Personas y empresas extranjeras ya preguntan cómo adquirirlas y cómo negociar. Pero sin la patente aún no es posible. Este hallazgo ya fue radicado en la Superintendencia de Industria y Comercio y esperan que les otorguen la patente para el próximo año. Una vez obtengan la patente, no tienen claro qué harán, pero hay varias ideas.

La docente Carmona espera que el conocimiento no salga de la ciudad y propone que se trabaje localmente o que se cree un SpinOff encargada de la comercialización del producto.

“Pasaría lo mismo que pasa con todo, se lo llevan y nos lo devuelven a precios exorbitantes. Aquí hay buenos joyeros que pueden trabajar ese oro y crear piezas de exportación”, dice Carmona, que también aseguró que, con un solo diseño exclusivo de una de estas joyas, se puede generar las mismas ganancias en un mes, que con otras más baratas realizadas en mayor cantidad. Asimismo, espera enseñar esa técnica en otras partes. (fuente:eltiempo.com)



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